La comunicación dentro de una relación de pareja (y en general dentro de cualquier tipo de relación) se convierte en nuestra principal herramienta para abordar cualquier tipo de problemática. Independientemente de cuál sea el motivo que ha generado el problema (un malentendido, un desacuerdo, no haber respetado los límites del otro/a, etc.), la comunicación será el medio por el cual tratemos de resolver lo sucedido.
Pero, ¿es siempre la comunicación que tenemos con nuestra pareja la adecuada para resolver lo sucedido? ¿puede acabar siendo la propia comunicación un problema?
Cuando la comunicación no es una herramienta
En ocasiones, la comunicación pasa de ser una oportunidad para trabajar en nuestra relación y mejorarla a ser algo que la daña y la destruye. También en esta ocasión, el motivo (que en la mayoría de ocasiones suelen ser aspectos cotidianos) que genere estas dinámicas comunicativas dañinas será independiente del efecto que acabe provocando en la relación.
La comunicación se convierte en algo dañino cuando en esta incorporamos la crítica destructiva, las faltas de respeto (incluyendo comentarios despectivos o burlas), cuando ignoramos la postura de nuestra pareja, cuando mantenemos una actitud defensiva o cuando nuestro único objetivo en la conversación es llevar la razón y buscar el error o el culpable.
¿Cómo afecta la comunicación dañina a mi relación de pareja?
Las relaciones que presentan una comunicación dañina se suelen ver mermadas a largo plazo. A menudo se genera distancia entre ambos miembros de la pareja. El hecho de no sentirme comprendido/a por mi pareja provoca que los problemas que van surgiendo en la relación no se puedan abordar, o si se abordan sea a través de una dinámica en la que cada vez sufro más.
Esto suele ocasionar una pérdida de intimidad en la relación, ya que cada vez voy a confiar menos en mi pareja. En los casos en los que este problema comunicativo no se aborda, la separación o la ruptura suele ser el destino de este tipo de relaciones.
¿Qué puedo hacer si quiero tener una comunicación asertiva con mi pareja?
La comunicación asertiva pasa por respetar y comprender la postura de mi pareja (que no compartirla) a través de una postura empatica que me permita ponerme en su lugar. La escucha activa, el respeto de los turnos de palabra, poder expresar de forma directa lo que me molesta y lo que necesito sin atribuciones personales me permitirá acercarme mucho más a mi pareja y la solución del problema.
Sabemos que esto puede ser complicado y que, a veces, viene bien un poquito de ayuda. En María Redondo Psicología contamos con terapeutas de pareja que pueden ayudaros a trabajar la comunicación y conseguir que vuestra relación sea un lugar más seguro. Puedes coger cita con nosotras rellenando el siguiente formulario.